ENTRELAZADAS: EL MENSAJE QUE NINGUNA MUJER DEBE PASAR POR ALTO.
A veces, en medio de la noche, con unas copas de vino de más y llena de un hambre voraz de conocimiento me pregunto ¿Quién fue la primera persona que nos comparó con un trofeo? ¿Quién fue el primero que puso nuestra vida en un tren? ¿O que asumió que nuestra vida tenía que tener un modelo exacto? Y mi noche se va llenando de preguntas sin respuestas, de hipótesis que no tienen resolución, o de incógnitas que nunca conseguirán disolución. Sin embargo, este libro me ha acercado un paso más a esas respuestas que toda mujer debe tener el resto de su vida, y finalmente dar por terminado cualquiera relación con estereotipos que un pasado misógino le puso en consideración.
«Entrelazadas» Es mi primer acercamiento con la pluma de su escritora, Angela Falla, con quien tuve la oportunidad de compartir en la pasada FilBo y de asistir al lanzamiento de esta increíble novela. Angela es abogada, Maestrante en Género, Políticas y Sociedad y una increíble escritora quien a través de sus letras desea guiar a las mujeres a un camino que no sea doloroso para ninguna. A entrelazadas la precede su primera novela «Sexópolis: historias de mujeres y sexo» (2020) y «Estereotipadas» (2021) libros con los que su autora busca que las mujeres puedan vivir en su identidad, que se sientan cómodas en su piel, y dejen de encasillarse por sí mismas y corran en busca de su verdadera felicidad. Un trabajo que considero que ha logrado de manera espectaculu
ar, y estoy seguirá haciendo.
Este libro nos presenta a dos mujeres que han vivido bajo la fantasía de un estigma que persigue a todas las mujeres en la sociedad. Estas dos mujeres por muy lejanas que parezcan, por sus diferentes que se vean sus vidas, o por muy distantes que sean sus sueños comparte un mismo deseo y es: el poder ser amadas sin miedo alguno. El poder ser amado es algo que considero que precede a todos los seres humanos, alngo que parece estar arraigado en nuestras pieles, en nuestra conciencia, y en lo más profundo de nuestros corazones, pero cuyo deseo lleva consigo un sinfín de responsabilidad que a menudo todos solemos pasar por alto. Más allá de recibir besos, caricias, de ser el centro de una persona, lo importante es ser tratado con respeto, y dignidad.
Esta novela de 167 páginas es una conversación, es un relato contado desde lo más profundo de un corazón colectivo que aún no descansa buscando justicia por aquellas que aun callan, que ignoran los fuertes mensajes, que esconden debajo del maquillaje el peso de viejas ilusiones generacionales, que rien de los chistes sobre su estado civil, o lloran en silencio por no poder ser parte de esas conversaciones triviales de domingo ya que estamos a punto de perder un tren al que ninguna ha decidido subirse. Durante muchos años las mujeres han sido encasilladas, han sido forzadas a tener el mismo sueño, el mismo objetivo, sin preguntárseles si eso es lo que realmente desean o buscan en la vida.
Mi corazón no era capaz de aceptar las cosas que pasaban en cada página, me rehusaba a pensar cómo eran capaces estas mujeres de seguir en un lugar donde claramente ellas no estaban bien, no estaban seguras, pero más me generaba una fuerte ansiedad pensar que existían mujeres en la vida real viviendo lo que están protagonistas estaban viviendo. Pensar que habían madres que le decían a sus hijas “Todos tenemos defectos” “debes ser más cariñosa” “Guarda más silencio”, incluso hermanas, primas o amigas, que tenían el mismo discurso para una mujer que claramente no estaba pasándolo bien. Sin embargo, con este libro he comprendido que el miedo es más fuerte que la solidaridad, y que se ha propagado lamentablemente sobre todas nuestras cabezas.
Me sentí expuesta, con miedo, e incertidumbre puesto que esta historia fue capaz de resolver con fuerza mis adentros, de ponerme de frente a mis peores miedos, y hacerme a un lado a aquellos mensajes que en algun momento de mi vida he ignorado por el miedo a perder un lugar que nunca he tratado de buscar. Angela nos lleva de la mano a conocer cada una de las etapas de un peligroso amor, de esos que se escuchan lejanos, de los que solo quedan los “Si ella hubiese hablado” aunque siempre lo hubiese hecho y cuyas palabras a cambio siempre eran “Resiste un poco más, puede cambiar” Lo cierto es que no lo hacen, y mucho menos cuando se han dejado pasar por alto todas las alertas que condenan la vida de una persona inocente que lo único que deseaba era amor.
Este libro es un claro mensaje de que el amor no golpea, no grita, no mangonea, no humilla, no menosprecia, que el amor no pasa los limites, pero sobre todo que EL AMOR NO DUELE y no debe ser justificado si está lleno de cosas detestables como estas. Es una novela que toca cada fibra de tu corazón, que te hace pensar nuevamente que es lo que cada mujer necesita en su vida, y te enseña a que es lo que nunca debes considerar como “amor”. Es un libro que se lee rápido, es fácil de comprender, y te va mostrando sin muchos tapujos cada suceso de la historia de estas dos mujeres. El final para mi realmente fue duro de comprender, es de esos finales que uno no logra procesar, y que le cuesta asimilar puesto que se asemeja a la realidad de muchas mujeres atrapadas en estos falsos quereres. Sin embargo, como me gustó el hecho de que ambas tuviesen un fuerte conexión, y sus manos se sujetaran con fuerza sin importar las circunstancias.
«Entrelazadas» es el libro que toda madre debe darle a su hija, que toda hermana debe compartir, que toda amiga debe regalar, y que toda mujer debe tener en la estantería muy presente puesto que nuestra misión es abrazarnos con fuerza como Samantha y Victoria lo hicieron, pero sobre todo es evitar que ninguna de nosotras caiga presa en viejas fantasía de amores letales. Por otro lado, considero que no es un libro que se cierra a un solo género, sino que también lleva a muchos chicos a replantear sus acciones, a descubrir si ellos también no son presos de un vertiginoso querer como los que se narra en esta historia, y que los lleva a conocer la realidad que muchas mujeres vivimos.
Esta reseña me costó más que cualquier otra porque en cierto momento lloré con esta realidad, con este mensaje, con la violencia que nos arropa. Sin embargo, encuentro consuelo al saber que mujeres esplendidas como Angela Falla le han dado visibilidad a estos temas, que buscan cambiar la conversaciones, que el miedo no es un palabra con la que suela estar familiarizada. Me hace muy feliz el trabajo de mis colegas colombianas, y admiro mucho las labores que cada una desempeñan.
Este libro, como los otros lo pueden conseguir a través de la página de Calixta Editores.
A su escritora, un aplauso eterno y una ovación por darnos la oportunidad de saber cómo es un verdadero amor.
Sigue escribiendo Fallita, muchas contamos contigo.
Nos vemos en una próxima, Ari.
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