EN EL PIZARRON ESTA ANOTADO TODO MI AMOR.



¡No te lo creo! ¿En serio? No me lo cuentes, mejor no me lo cuentes, déjame yo te cuento algo mejor. El colegio no siempre es la mejor etapa de tu vida ¿Si lo sabes, verdad? Si, si muy bonito eso de las amistades, de los recuerdos, y los aprendizajes… pero alguna vez te han hablado lo mucho que duele un amor colegial ¿No? Bueno este es el lugar para saberlo. Recién comenzaba mi vida, era una adolescente en su plena pubertad, comenzando a experimentar los cambios de humor y de las hormonas en su punto de ebullición. Recuerdo muy poco sobre esa época, de lo que sucedió, o como sucedió, pero para ser honesta no estaba en el mejor momento de mi vida y eso que recién comenzaba. Conocí a un chico, al chico de mis sueños, o eso quiso obligarme a creer mi enfermiza obsesión por él. Tenía 14 años, pero todas las estrategias para que alguien pudiese caer rendido a mis pies.

No voy a mentirte, toda la vida he sido una romántica empedernida, he leído historias que ni te imaginas y justo en ese momento me creí la protagonista de esos libros que me encantaba cargar en mi bolso. Logré que se fijara en mí, que me volviera su centro, que se dedicara profundamente en mí ¿Pero a que costo? Me pregunto ahora que veo con más claridad mi vida. Mi perfecta historia de amor tuvo su primer repunte, muy pronto, más de lo que había imaginado sucedería, pero sucedió y no tuve tiempo de frenar todo el caos que se avecinaba a mi existencia. Mi peor día llegó, llegó aplastándome completa, pero mostrándome otros lados de mí que no sabía conocía. Durante un tiempo trate de reconstruirme a mí misma ¿Sabes? Cuando estas en lo más profundo de ese foso, y suplicas por salvación, sabiendo que eres tú la única que puede hacerlo, sin embargo, la mano que me levanto fue la misma que una vez me lanzó al vacío y eso me dolía el doble.

¿Te he dicho su nombre? ¿Cómo qué no? Su nombre era Jorge, si… como la caricatura. ¡Ay ya! No empieces. Jorge y yo nos volvimos amigos, a pesar de haber terminado, nos volvimos amigos o eso intente yo… Pero no voy a negarte lo mucho que me dolía tener que verlo dándole el amor que a mí me había prometido hacía unos meses atrás. Fue el año más patético de mi vida, no te miento, seguía allí para el cuándo nunca fue tan valiente como para decirme “Lo siento por hacerte sentir esto”, y era lo más esperaba mi alma de adolescente encaprichada y desdichada.

Los años han pasado, y él se fue sin decirme esas disculpas que tanto esperaba, pero ahora entiendo todo lo que él paso en silencio y yo no tuve la capacidad de ver. Jorge era gay, y durante mucho tiempo estuvo peleando batallas que yo nunca fui capaz de imaginar, después de todo este tiempo me di cuenta que no necesitaba un “Lo siento” porque con el pasar del tiempo yo fui capaz de perdonarlo a él y perdonarme a mí.

Él se llevó todas mis lágrimas, todo mi dolor, la forma en la que lloré por él hasta la fecha no ha sido igualada. Y si te lo preguntas, no le guardo rencor alguno porque lo que espero es que él también sea feliz como estoy tratando de serlo yo. ¿¡Hoy es 10?! No puede ser, hoy estamos cumpliendo 2 años de haber terminado, que loco. Bueno, así es la vida… o asi trata de ser.

¿Puedo decir antes de irme? ¿Si? ¡Gracias! ¡Hola yo de 14 años, gracias por ser tan valiente! Sólo quiero decirte que tú te puedes rescatar una y otra vez del dolor, eres tu mejor compañía.

Me hizo feliz que me escucharas, espero tú también logres ser feliz un día. Sigue creyendo en lo que eres.

Valeria, 14 años, 2010.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Opinión/Review: Siempre Bajo La Lluvia.

DONDE TERMINA EL SUEÑO.

LIBRES DE ESCOGERNOS AUNQUE EL MUNDO ESTE LLENO.